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En Atlixco festejan a San Miguel Arcángel en la ermita del cerro

En Atlixco festejan a San Miguel Arcángel en la ermita del cerro

Los tres arcángeles que cuidan el Valle de Atlixco suben al Cerro de San Miguel para iniciar con la festividad en honor a San Miguel Arcángel.

Como ya es tradición cada 20 de septiembre feligreses acompañan en procesión al arcángel San Rafael, San Gabriel y a San Miguel para llegar a la ermita que se encuentra en la cima del cerro para den inicio a los novenarios.

La capilla del Cerro de San Miguel solo se abre en esta temporada donde alberga a los arcángeles, desde el 20 al 29 de septiembre se realizarán misas a las 8 de la mañana, excepto la misa del 24 de septiembre que será en San Francisco, ya que muchas personas acuden al cerro para disfrutar de Huey Atlixcáyotl.

El jueves 28 de septiembre se realizará una misa a las 11 de la noche mejor conocida como “misa de gallo” para esperar las mañanitas a las 7 de la mañana del viernes 29 de septiembre y poder celebrar oficialmente a San Miguelito.

En torno a esta ermita existe una leyenda, misma que ha pasado de forma oral de generación en generación. En ella se cuenta acerca del Diablito que estaba posado a los pies del Arcángel Miguel. Era una escultura en madera de aproximadamente 45 centímetros, la cual estaba pintada de negro con los ojos rojos que miraban fijamente al espectador.

Cada año, por tradición, esta efigie se colocaba a los pies del Arcángel San Miguel y acabando la celebración el diablito era llevado a la sacristía del exconvento de San Francisco, en donde se dice era amarrado con una cadena a un tubo con la cara hacia la pared, tradición que tenían todos los mayordomos del lugar.

Se dice que en dicho sitio se llegaban a encontrar amarres y figuritas en la espalda del Diablito lo que supone que había gente que lo adoraba y le pedía favores, por lo que el señor cura Uribe, lo aventó a un sótano y no se volvió a ver en la capilla de San Miguel.

Se dice que la imagen del Diablito tenía más de 150 años antes de desaparecer en 1985. Al respecto hay varias versiones. Una de ellas, que está amarrado con cadenas y viendo a la pared en el ex convento de San Francisco.

Otra se la atribuyen a un conocido comerciante de la región que, en un día de juerga, de relajo, sustrajo al Diablito de la Capilla de San Miguel en vísperas del festejo y la fue a vender por unos tragos a la cantina del Peñón de Atlixco. Y la más inverosímil es que el diablito se “escapó”, cansado de estar atado y anda haciendo diabluras.